martes, 13 de febrero de 2018

DIVAGACIONES (también cosidas para recitar)


Un buen panteísta
es al mismo tiempo
materialista y espiritual.
Adora la libertad
sabiendo que siempre es condicional.
No cree
en el Director General
pero sí,
en los vasos comunicantes
de un conjunto universal.
Por coherente y solidario
es zurdo y radical,
mas le dan alergia los iluminados, 
porque piensa
que nadie está en posesión de la verdad.
Y en los subconflictos diarios
(Sean estos colega-vecinales
paterno-filiales
o parejo-fraternales)
huye de la dicotomía
de buenos o malos,
actuando, entonces,
como las cuerdas tirantes
que equilibran el puente.
Cuando están mal calculadas,
toda la estructura se derrumba
como un castillo de naipes.
Ser nihilista consiste
en creer que
de la nada vienes
y a la nada irás a parar.
También eres vitalista, si
a pesar de saber que,
la respuesta nunca
la vas a encontrar,
jamás te cansarás de:
Buscar, buscar y buscar.

1 comentario:

Sneyder C. dijo...

Unas divagaciones muy interesantes y reales.

Un cálido saludo