LOS OTROS
Aunque casi todos los versos son de ellos, el poema es el más mío. Es un homenaje a mis compañeros del taller poético de Enrique Falcón (un poeta para tiempos apocalípticos, según el Babelia) con la Luciérnaga añadida, sin olvidarme de los del Cubano, los gestálticos, improvisados y más y más… Los de teatro con la rebelde Andaluza y… ¡Las Ánimas! Los del gran Pachi Iglesias y l@s cañavaler@s…
Los recitales del Kafcafé… y en todos ellos mi hermano gemelo, el filósofo relojero.
Al mezclarlos con grandes maestros se animan a ser tan grandes como ellos.
Desde la cárcel de papel del arreglador de relojes de sol y con vocación de incendio:
En mi viaje a la nada he descubierto, que la soledad no es profunda ni se desgarra, que mi corazón nunca besa y menos lo eterno; es un conejo que se paraliza cuando choca con el miedo. Que en el andén del temblor, una densa melancolía guiará a los pianos a la morfología de los luceros. Que cuando llegue el futuro será todavía peor, pues, está bañado en nube de alcohol.
Solo somos lo que percibimos, gritamos una jauría de locos, es que, cuando llegan los idus de marzo, se rompe el envoltorio de los narcisos egos y caduca el yogur de los ácidos versos.
¡Pobres Buscadores! ¿Qué esperáis encontrar? ¿El monte Tabor del Evangelio? ¿La isla Barataria de Sancho Panza? ¿La Autoridad del Castillo de Kafka? ¿El Trilce de César Vallejo, donde no arriban ni los sellos? Todos ellos y muchos más son el Cabalo Morto de JC Mestre, que parece salido de un poema de Ledo Ivo, pero, en realidad, no existe.
Ya lo dijo el Principito: Todo recto no se puede ir muy lejos. Ayer, por ejemplo, amaneció Sábado pero por la tarde se puso lunes; suele ocurrir, esos días azules con sol de infancia, como aquellos que en la cuarta noche, salieron los ganados por la chimenea y en un apartado rincón del Universo, animales astutos, inventaron el Conocimiento.
¡Palabras! Y el verbo se hizo carne ¡Palabras!
Las palabras tienen padres, madres y una larga genealogía en la que no faltan amantes, abusadores, médicos, maestros.
Hay palabras que se vuelven opacas y toman la apariencia de las cosas.
Hay palabras que miradas con inocencia,se doran al negro sol del silencio.
Hay palabras que me están esperando,hasta allí, donde flota mi cuerpo.
Algunas, de las muchas palabras que se perdieron, fueron encontradas por el poeta apocal
Fueron encontrada en:
En las mujeres enfermas
que jugaron con burros y
en las que cosieron el mundo
por no reventarlo.
1 comentario:
apocalíotico
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